Sólo los que hemos acompañado día a tras día la iniciativa de los niños del Vigo Rugby Club (mensaje en la botella a Jonah Lomu) sabemos lo arduo que ha sido. Las horas de incertidumbre, los momentos de bajón, la pérdida de fe en el proyecto… a lo largo de once meses hemos vividos estos (y otros) estados carenciales. Y todo para bien porque al final, el éxito de la iniciativa ha reportado una satisfacción proporcional a los sinsabores sufridos. Y lo más importante, nos ha dado nuevas muestras de por qué hay que apostar por el ser humano, de por qué hay esperanza aún en momentos tan duros como los que atraviesa nuestra sociedad.
Y cuando hablo de momentos duros no me refiero (en este caso concretamente) a la crisis económica. O, al menos, no directamente. Faltan horas (o minutos, qué más da) para que personajes como el Cobra gocen de los quince minutos de fama que depara nuestra decadente agenda social. Por tocarse la polla -hay que joderse- y dar razón de si mismo cobrará unos miles de euros aportados por audiencias y anunciantes.
¿En qué sociedad vivo? En la de botella solidaria o en la de la polla rapera. Ya sé, ya sé… en las dos, vivo en las dos. ¿Y qué? ¿acaso saberlo nos exime de la obligación a rebelarnos? Hay silencios que ennoblecen, silencios vergonzantes y otros que, simplemente, son silencios de vacío. Los primeros aportan mucho valor añadido a lo que somos, a lo que hacemos. Los segundos nos retratan como pobres seres ausentes, mirones enfermizos de nuestra caricatura social.
No tengo nada contra el Cobra. Tiene todo el derecho a gestionarse como le salga del nabo (nunca mejor dicho). Al menos él es lo que es. Rosa Díez trata de ser lo que nosotros (los electores) dispongamos. Y así le va. Su última perla “parece gallego en el peor sentido de la acepción”.
Rosa, me gustaría que me acepcionaras pero tengo prisa. Me han dicho que si me toco la polla en público puedo ganar una pasta en televisión. Eso, meterme en política o acepcionarme como gallego…
Cuánta madre desolada intuyo.
No sabes cómo me alegro lo de la botella. ¿Cómo se lo tomaron los chavales?
Por: jorge el 25 febrero 2010
a las 13:20
Creo que todavía no tienen muy claro la repercusión de lo que se ha hecho. ¿Cómo llevamos los estudios?
Por: xurxotorres el 25 febrero 2010
a las 13:42
Pues fíjate. Te cambio 2 noticias del Cobra ése, por 20 informes semanales o comandos actualidad o callejeros, o lo que sea, sobre la crisis. A mí, los frikis como el rapero ése me parecen aire fresco al lado de la mayoría de lo que se publica, tan repetitivo, tan coñazo, tan asfixiante. Claro que sí, Cobra. Que a gusto se queda uno después de gritar: Tocarme la polla!
Por: Robinson el 26 febrero 2010
a las 20:22
Por alusiones: yo no reivindico ni Informe Semanal (hace quince años que no lo veo) ni Comandos Actualidad ni Callejeros ni Españoles en el Mundo (que nunca he visto).
El Cobra tiene todo el derecho a hacer lo que le salga del nabo y la gente de seguir a quién quiera.
A mí, por ejemplo, en plan intelectual, me va más Steven Seagal.
Quiero decir que cada cual gestione su codigo comunicativo y de ocio como le salga del rabo (era inevitable).
Por: xurxo el 27 febrero 2010
a las 15:19